HOLIIIS! ¿Qué tal? Siempre me decís que os dejo con intriga... Sí jaajaaj soy muy mala xD Una cosa ya no comenta tanta gente como antes, no se si todos los seguis la leen o no, si me escribís aunque sea un comentario cortísimo os lo agradecería porque no se si toda la gente lo lee. Bueno os dejo con el capítulo :) Besos
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[Narra Sandra]
Maura, Bobby y Greg se marcharon, nos quedamos Niall y yo recogiendo.
-Oye, Niall, la Universidad...
-Cariño, no hables de eso ahora, las vacaciones de Invierno son cortas y las quiero disfrutar al máximo contigo -me dijo Niall-.
-Es por eso... Me he planteado dejarlo.
Niall me miró atónito. ¿Qué quería decir su rostro? ¿Alegría? ¿Sorpresa? ¿Tristeza?
-Pero... No sé... Es muy importante para ti ¿no? -dijo él-.
-Lo sé... Pero tú eres más importante para mí, Niall no quiero que volvamos a separarnos, te amo.
Niall me besó apasionadamente y me cogió en brazos, puse mis piernas alrededor de su cintura.
-Te quiero -me susurró Niall al oído-.
Esa noche nuestro único pijama fueron las sábanas, que escondían nuestros cuerpos.
El tiempo pasó...
Llegó el esperado Febrero, esperado porque era la boda de Liam y Danielle. Eleanor, Cris, Paula, la hermana de Danielle y yo eramos las damas de honor.
Ibamos vestidas iguales, con un vestido rosa palo que llegaba por las rodillas y que llevaba un lazo rosa fucsia en la cintura.
Liam se encontraba en el altar, parecía estar nervioso. Había un montón de gente, Niall se acercó a mí.
-¿Qué haces aquí? Esto va a empezar -dije bajo-.
-Venía a decirte que estás guapísima y a darte esto -dijo dándome un beso-.
-Te quiero -dije-.
Niall se volvió a su sitio, la música comenzó a sonar. Primero entramos nosotras, Liam iba guapísimo, pero en esa boda la que más destacaba era Danielle, iba preciosísima. Un vestido blanco con una cola de 2 metros en palabra de honor, llevaba un ramo de flores rosas en distintos tonos que hacía juego con nuestros vestidos y un recogido en el pelo con tirabuzones. Danielle llegó dónde Liam y ambos se sonrieron, el cura dio todo el sermón hasta la parte más romántica de la ceremonia.
-Liam James Payne, ¿acepta a Danielle como su futura y legítima esposa?
-Sí, quiero.
-Danielle Claire Peazer, ¿acepta a Liam como su futuro y legítipo marido?
-Sí, quiero.
-Yo os declaro, marido y mujer. Puede besar a la novia.
El momento del beso, todo el mundo aplaudiendo y otros llorando, pero Liam y Danielle eran las personas más felices del mundo en aquel momento. Salimos de la Iglesia y les echamos confeti.
-Llega el momento del ramo -dijo Danielle-.
Se dio la vuelta y entre un montón de mujeres que estabamos allí me tocó a mí.
Todo el mundo aplaudió y nos dirigimos hacia el banquete de bodas.
Todo pasó rapidísimo, llegó el momento del baile, primero bailaron Danielle y Liam una canción lenta y se le sumaron todos los demás invitados.
-¿Me concede este baile? -me dijo Niall extendiendo su mano-.
-Por supuesto que sí, caballero -dije riéndome-.
Nuestras cabezas apoyadas en el hombro de la otra persona, Niall deposita un beso sobre mi hombro lo que hace que me de un escalofrio y que Niall sonría ante aquello.
-Esta noche estás muy hermosa -me dijo Niall-.
-Y yo tengo al chico más maravilloso de este mundo -contesté-.
Nos fundimos en un beso.
Fueron las tantas de la madrugada y la mayoría de invitados se habían marchado, Liam y Danielle estaban super acaramelados, se irían de luna de miel a Las Bahamas.
Sólo quedamos Niall, Liam, Danielle y yo, compartimos su coche de bodas para los cuatro, que en realidad era una limusina.
Nos montamos.
-Aún no hemos dicho la noticia y queremos que seáis vosotros los primeros que os enteréis -dijo Liam-.
-Estoy embarazada -dijo una orgullosa Danielle-.
-Ohh! Eso es precioso -dije apoyándome en el hombro de Niall-.
-¿Cómo se llamará? -preguntó Niall-
-Si es niña Alex, de Alexia -dijo Danielle-.
-¿Y si es niño? -pregunté-.
-Aún no lo hemos pensado pero esperamos que sea niña -dijo Liam-.
Nos dejaron en nuestra casa, ellos se marcharon a la suya, en dos días se iban a Las Bahamas.
[Narra Niall]
Llegamos a casa, nos tumbamos agotados en la cama.
-Dime, Sandra, ¿cuál es tu sueño? -pregunté-
-¿Mi sueño? -dijo ella-.
-Sí, tu máximo sueño que quieres cumplir en este momento...
-Ser feliz a tu lado -dijo dándome un beso-.
-Te amo desde el primer momento en que te vi -comenté de pronto-.
-¿En serio? ¿Desde el momento del hotel?
-No, en el momento que me mandaste el tweet con tu foto -dije con una sonrisa-.
-Te amo Niall James Horan.
-Haces que me sienta el chico más afortunado al tenerte.
Nos dormimos abrazados, no nos despegamos en toda la noche.
Nos despertamos a las 2 de la tarde.
-¡Tengo hambre! -dijo Sandra haciendo pucheros-.
-¿Vamos a Nandos?
-Vale -contestó cuál niña pequeña-.
La boda de Liam fue el 13 de Febrero, un día antes de San Valentín, lo sabía de sobra y por eso la había comprado un pequeño detalle a Sandra.
-Ve a cambiarte, coge algo del armario -la dije, ahí estaba su regalo-.
-Vale -dijo Sandra, se levantó de la cama y abrió el armario-. ¿Qué en esto? -dijo con la boca abierta llena de emoción-.
-¡Feliz San Valentín! -dije sonriente-.
-Mierda, se me había olvidado con la boda de Liam...
-No importa, abre tu regalo.
Se sentó en la cama con el enorme paquete, lo abrió, era un vestido, nada especial, lo sacó de la caja para verlo y comenzó a llorar, no sé si de felicidad o de tristeza, pero ahí estaba yo para abrazarla.
-¿Qué te pasa, cielo? -dije dándola un beso en la mejilla-.
-Que me siento la chica más feliz del mundo, me cuidas demasiado -dijo sonriendo mientras aún tenía lágrimas-.
-Oh, vamos, cielo -dije atrayéndola hacia mi pecho-.
-Es que eres un amor, siempre me estás dando detalles.
-Será porque te quiero demasiado -dije sonriéndola, lo que provocó su sonrisa-.
-Niall... No sólo he llorado por lo del vestido... Tengo que decirte algo muy importante...
viernes, 3 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
Capítulo 40
Holis!!! Este es el capítulo 40!!! :) Que de tiempo desde el primer capítulo :') Nunca pensé en llegar a esta cantidad de capítulos, hice tres novelas fallidas... La más larga que hice tuvo 12 capítulos... Pero esta novela es la primera que dura tanto y que escribo con todo mi cariño :) Pero... ¿Cuándo debe terminar? Los "conflictos" están arreglados y la situación estable, este no es el último capítulo pero desgraciadamente dentro de poco tiempo creo que la terminaré... Espero que os guste el capítulo
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[Narra Sandra]
Entraron por la puerta, Maura y Bobby, ¿dónde estaban Niall y Greg? Yo fui a recibirles y a darles dos besos a los padres de Niall.
Nos dimos dos besos y yo desconcertada miré con la mirada hacia fuera de casa, Niall y Greg estaban tirados por el suelo partiendose de risa.
-Ellos son así -dijo Maura con una pequeña sonrisa-.
Entraron abrazados a casa.
-Bueno, familia, os presento a Sandra, mi novia -dijo Niall todo feliz-.
-¿En serio es tu novia? -dijo Greg- Porque nos lo has dicho unas mil veces desde el aeropuerto.
-Ya, bueno, es que -dijo Niall poniéndose rojo-.
-Es que está enamorado -dijo Maura abrazando a su hijo-.
Los padres de Niall están separados pero se llevan bien, además hay que celebrar el Año Nuevo en familia.
-Mamá, el pavo está en la cocina, listo para que lo prepares -dijo Niall-.
-Pero ahora hay que comer, aún no es hora de hacer la cena -dijo ella-.
-Niall siempre con hambre... Yo prepararé la mesa -dije resoplando-.
Los tres hombres se sentaron a ver la televisión con una cerveza en la mano.
Puse el mantel de siempre en la mesa con los cubiertos, servilletas y vasos, lo único que cambiaba es que eramos 5 personas.
-Sandra, ¿dónde están las toallas limpias? -dijo Niall-.
-En la planta de arriba -dije desconcertada, él lo sabía de sobra-.
-¿Me traes una, porfi? -dijo haciendo pucheros-.
-Está bien.
Subí, abrí el cajón del armario y cogí una toalla, al darme la vuelta me encontré a Niall. No habló, se limitó a besarme.
-¿Qué haces? -dije divertida-.
-Besar a la mujer de mi vida -dijo él dándome otro beso-.
-¿Pero por qué aquí?
-Cariño, mi familia está abajo, me da corte -dijo-.
Le di otro beso, él puso sus manos en mi cintura.
-Te amo -dije-.
-Te quiero y de adoro -dijo Niall dándome besos en el cuello-.
-¡Qué pastelosos! -dijo Greg, estaba en la puerta-.
Niall quitó las manos sobre mí.
-¡Greg! Esto es privado.
-Está bien, ya me voy -dijo-.
-Que corte -dije-.
-¿Dónde lo habíamos dejado?
Un beso largo con una guerra entre nuestras lenguas, una sonrisa mía cortó el beso, pero nos dimos otro.
-Por cierto, esta mañana me he encontrado con una amiga tuya, María.
El rostro de Niall cambió por completo.
-¿María? -dijo Niall-.
-Me dijiste que no conocías a ninguna y es tu mejor amiga, menuda memoria -dije-.
-¿Os saludastéis o qué? -preguntó Niall, estaba serio-.
-La invité a tomar un café, estuvimos hablando un buen rato.
-¿Qué te contó ella? -Niall parecía nervioso-.
-De vuestra adolescencia y de nosotros, nada especial. Cariño ¿qué te pasa? -dije-.
-Nada...
-Venga, dímelo.
-Pues... Verás... -comenzó a decir-.
-¡A comer! -dijo Maura, interrumpiendo nuestra conversación-.
-Luego hablamos -dijo aún serio-.
-Me estás preocupando.
Comimos entre risas, me contaron anécdotas de cuando Niall era pequeño, a mí me hacía mucha gracia pero Niall estaba rojo como un tomate aunque también se reía.
-Ahora los hombres recogen -dijo Bobby-.
Maura y yo nos sentamos en el sofá, ella se puso la tele mientras que yo cogí mi móvil.
-¿Sabes? Eres una chica encantadora, eres perfecta para Niall -dijo de repente Maura-.
-Ohh, muchas gracias -dije dándola un abrazo-.
-Niall nunca ha estado con novia ninguna Navidad ni Año Nuevo, y esta Navidad no hemos visto a Niall, estuvimos en Irlanda.
-¿No pasastéis la Navidad con Niall? -dije sin creerlo-
-No... Nos dio mucha lástima no poder ir pero los vuelos estaban completos.
-Ahora vuelvo, Maura.
Fui a la cocina, donde Niall, Greg y Bobby limpiaban.
-Niall, ¿podemos hablar?
-Claro, dime.
-En privado...
Niall salió de la cocina y fuimos a nuestra habitación para hablar tranquilamente.
-¿Qué sucede? -preguntó él-.
-Eso me gustaría saber... No pasaste la Navidad con tus padres... ¿Por qué me dijiste que sí?
-Eso es de lo que te iba a hablar esta mañana. Es una larga historia... -nos sentanos en la cama- Iba a pasar la Navidad solo, estaba con depresión porque no hacia otra cosa que no fuera pensar en ti... Ese día María me llamó, pasé la Navidad con ella y con sus padres.
-Pero eso a mi no me molesta, es tu mejor amiga -dije-.
-Ya... Pero al irme la besé -dijo Niall agachando la cabeza-. Creí que tú me habías olvidado y creí que debía hacer lo mismo...
-Tú y yo no estabamos saliendo...
-Lo sé... Pero aún así me siento mal -dijo, se miraba los pies-.
Con un dedo subí su rostro hasta la altura del mio, me acerqué lentamente y nos dimos un lento beso.
-No te sientas mal, eres humano, no intentes ser perfecto -dije-.
-Tú eres perfecta -dijo Niall robándome un beso-. Pero anter de ayer me encontré con María y lo hablamos, está todo arreglado.
-Te iba a decir que te quiero, pero creo que con un simple "te quiero" no expresaría todo el amor que siento hacia ti.
Se pasó la tarde rapidísima, llego la cena. Nos vestimos de gala y cenamos el delicioso pavo de Maura y celebramos el Año Nuevo en familia, porque a decir verdad es como si ya fuera parte de la familia Horan. Por supuesto que llamé a mi familia, pero estaba muy feliz con Niall... Tenía que volver a la Universidad en Enero... ¿o no?
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[Narra Sandra]
Entraron por la puerta, Maura y Bobby, ¿dónde estaban Niall y Greg? Yo fui a recibirles y a darles dos besos a los padres de Niall.
Nos dimos dos besos y yo desconcertada miré con la mirada hacia fuera de casa, Niall y Greg estaban tirados por el suelo partiendose de risa.
-Ellos son así -dijo Maura con una pequeña sonrisa-.
Entraron abrazados a casa.
-Bueno, familia, os presento a Sandra, mi novia -dijo Niall todo feliz-.
-¿En serio es tu novia? -dijo Greg- Porque nos lo has dicho unas mil veces desde el aeropuerto.
-Ya, bueno, es que -dijo Niall poniéndose rojo-.
-Es que está enamorado -dijo Maura abrazando a su hijo-.
Los padres de Niall están separados pero se llevan bien, además hay que celebrar el Año Nuevo en familia.
-Mamá, el pavo está en la cocina, listo para que lo prepares -dijo Niall-.
-Pero ahora hay que comer, aún no es hora de hacer la cena -dijo ella-.
-Niall siempre con hambre... Yo prepararé la mesa -dije resoplando-.
Los tres hombres se sentaron a ver la televisión con una cerveza en la mano.
Puse el mantel de siempre en la mesa con los cubiertos, servilletas y vasos, lo único que cambiaba es que eramos 5 personas.
-Sandra, ¿dónde están las toallas limpias? -dijo Niall-.
-En la planta de arriba -dije desconcertada, él lo sabía de sobra-.
-¿Me traes una, porfi? -dijo haciendo pucheros-.
-Está bien.
Subí, abrí el cajón del armario y cogí una toalla, al darme la vuelta me encontré a Niall. No habló, se limitó a besarme.
-¿Qué haces? -dije divertida-.
-Besar a la mujer de mi vida -dijo él dándome otro beso-.
-¿Pero por qué aquí?
-Cariño, mi familia está abajo, me da corte -dijo-.
Le di otro beso, él puso sus manos en mi cintura.
-Te amo -dije-.
-Te quiero y de adoro -dijo Niall dándome besos en el cuello-.
-¡Qué pastelosos! -dijo Greg, estaba en la puerta-.
Niall quitó las manos sobre mí.
-¡Greg! Esto es privado.
-Está bien, ya me voy -dijo-.
-Que corte -dije-.
-¿Dónde lo habíamos dejado?
Un beso largo con una guerra entre nuestras lenguas, una sonrisa mía cortó el beso, pero nos dimos otro.
-Por cierto, esta mañana me he encontrado con una amiga tuya, María.
El rostro de Niall cambió por completo.
-¿María? -dijo Niall-.
-Me dijiste que no conocías a ninguna y es tu mejor amiga, menuda memoria -dije-.
-¿Os saludastéis o qué? -preguntó Niall, estaba serio-.
-La invité a tomar un café, estuvimos hablando un buen rato.
-¿Qué te contó ella? -Niall parecía nervioso-.
-De vuestra adolescencia y de nosotros, nada especial. Cariño ¿qué te pasa? -dije-.
-Nada...
-Venga, dímelo.
-Pues... Verás... -comenzó a decir-.
-¡A comer! -dijo Maura, interrumpiendo nuestra conversación-.
-Luego hablamos -dijo aún serio-.
-Me estás preocupando.
Comimos entre risas, me contaron anécdotas de cuando Niall era pequeño, a mí me hacía mucha gracia pero Niall estaba rojo como un tomate aunque también se reía.
-Ahora los hombres recogen -dijo Bobby-.
Maura y yo nos sentamos en el sofá, ella se puso la tele mientras que yo cogí mi móvil.
-¿Sabes? Eres una chica encantadora, eres perfecta para Niall -dijo de repente Maura-.
-Ohh, muchas gracias -dije dándola un abrazo-.
-Niall nunca ha estado con novia ninguna Navidad ni Año Nuevo, y esta Navidad no hemos visto a Niall, estuvimos en Irlanda.
-¿No pasastéis la Navidad con Niall? -dije sin creerlo-
-No... Nos dio mucha lástima no poder ir pero los vuelos estaban completos.
-Ahora vuelvo, Maura.
Fui a la cocina, donde Niall, Greg y Bobby limpiaban.
-Niall, ¿podemos hablar?
-Claro, dime.
-En privado...
Niall salió de la cocina y fuimos a nuestra habitación para hablar tranquilamente.
-¿Qué sucede? -preguntó él-.
-Eso me gustaría saber... No pasaste la Navidad con tus padres... ¿Por qué me dijiste que sí?
-Eso es de lo que te iba a hablar esta mañana. Es una larga historia... -nos sentanos en la cama- Iba a pasar la Navidad solo, estaba con depresión porque no hacia otra cosa que no fuera pensar en ti... Ese día María me llamó, pasé la Navidad con ella y con sus padres.
-Pero eso a mi no me molesta, es tu mejor amiga -dije-.
-Ya... Pero al irme la besé -dijo Niall agachando la cabeza-. Creí que tú me habías olvidado y creí que debía hacer lo mismo...
-Tú y yo no estabamos saliendo...
-Lo sé... Pero aún así me siento mal -dijo, se miraba los pies-.
Con un dedo subí su rostro hasta la altura del mio, me acerqué lentamente y nos dimos un lento beso.
-No te sientas mal, eres humano, no intentes ser perfecto -dije-.
-Tú eres perfecta -dijo Niall robándome un beso-. Pero anter de ayer me encontré con María y lo hablamos, está todo arreglado.
-Te iba a decir que te quiero, pero creo que con un simple "te quiero" no expresaría todo el amor que siento hacia ti.
Se pasó la tarde rapidísima, llego la cena. Nos vestimos de gala y cenamos el delicioso pavo de Maura y celebramos el Año Nuevo en familia, porque a decir verdad es como si ya fuera parte de la familia Horan. Por supuesto que llamé a mi familia, pero estaba muy feliz con Niall... Tenía que volver a la Universidad en Enero... ¿o no?
domingo, 29 de julio de 2012
Capítulo 39
Hola! Ahora me doy cuenta de que no saludé en el capítulo anterior jeje Bueno el capítulo de hoy es muy normalucho, un poco caca... pero bueno, espero que aún así os guste :) Y en cuanto a la novela de Harry ¿ideas para el título? Graciaaaaas :) Bye!
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[Narra Sandra]
Me desperté, estaba durmiendo con Niall en la casa de Zayn, en un incómodo sofá, que dolor de espalda. Todo el mundo estaba dormido, menos Paula que estaba viendo la tele, me acerqué a ella.
-Buenos días.
-¿Qué tal?
-Agotada -dije sentandome en el sofá a bomba-.
Ella se rió.
-¿Quieres que te preste algo de ropa? -me preguntó ella-.
-Vale.
Subimos a su habitación, Zayn dormía como un lirón, abrazado a las sábanas.
Paula me dio unos pitillos negros y una camiseta blanca con un corazón rosa que ponía "Truth".
-Me encanta, mañana te lo devuelvo -dije-.
-Eso decías con 14 años y me devolvías la ropa a los dos meses -dijo Paula, yo me reí-.
Bajamos abajo a desayunar, unas galletas de chocolate y un vaso de leche, Niall llegó a la cocina.
-¿Has olido el chocolate, pequeño duende? -dijo Paula riéndo-.
-Sí jeje -dijo quitándome la galleta que iba a coger-.
-Hey! -dije yo-.
Terminamos de desayunar y Niall y yo volvimos a nuestra casa.
-Bienvenida de nuevo, pequeña -dijo él cargando con mis maletas-.
-No soy pequeña... -me acerqué a la tele y la encendí- ¡Bob Esponja!
Niall no paraba de reirse.
-Ya veo que no eres pequeña -dijo con una carcajada-.
-No soy pequeña para lo que quiero, y yo te quiero a ti -dije sonriendo-.
Él se acercó a mí y me besó dulcemente.
-Me apetece darme un paseo por las calles de Londres, echo de menos todo esto, ¿te vienes conmigo? -dije-.
-Se me ha olvidado contártelo, mis padres y mi hermano vienen a celebrar el año nuevo aquí -dijo él-.
-Pues tienes que limpiar -dije mirando alrededor-.
-Lo sé.
-Pues suerte limpiando, me voy a dar un paseo -dije riéndo malvadamente, es decir, haciendo el tonto-.
-Cabrona -murmuró él-.
-Lo he oido, ¡yo también te quiero!
Niall rió y yo me cogí mi cazadora y mi bolso para salir.
Llegué al centro de Londres, estaba al lado del Big Ben, una chica se me acercó.
-Hola -dijo ella-.
-Hola ¿te conozco? -pregunté-.
-No, soy una amiga de Niall, me llamo María.
-Pues, encantada, yo soy Sandra. Iba a ir al Starbucks, ¿vienes conmigo? -dije-.
-Claro, vamos.
Nos sentamos en una mesa con dos Frappuccinos, ¡deliciosos!
-¿Desde cuando conoces a Niall? -dije tomando un sorbo de mi café-.
-Desde el instituto, siempre ha sido mi mejor amigo -dijo ella sonriente-. No le hagas daño, merece la pena.
-Lo sé, estoy muy enamorada de él.
-¿Cuánto tiempo lleváis?
-Nos conocimos en julio, pero pasamos todo el otoño separados, yo soy de España -dije-. El día de Navidad le mandé una carta felicitándole y él me llamó -María asintió bebiendo de su café-. Me reencontré con un exnovio y tenía unas intenciones distintas a las mías, Niall me salvó la vida por decirlo de alguna manera. Vino en Navidad a mi casa de España en helicóptero -dije emitiendo una pequeña risa-, me contó que se había aburrido en casa de sus padres y que tenía miedo por si me pasaba algo.
-Espera, ¿has dicho que celebró la Navidad en casa de sus padres? -dijo ella con el ceño fruncido-.
-Sí, él me dijo eso, ¿por?
-No, por nada -dijo terminándose su café-. Oye, me tengo que ir, podemos quedar otro día.
-Claro, bueno adiós -dije dándola dos besos-.
Yo me quedé en Starbucks terminando mi café.
Después volví a mi casa, con Niall.
-¡Vaya! Que limpio lo has dejado -dije mirando todo-.
-¡Exacto! Sin tu ayuda -dijo Niall-.
-No te enfades -dije avalanzándome sobre él y comiéndole a besos-.
-Es imposible enfadarte contigo -dijo sonriendo-.
-¿Quién va a preparar la cena? -dije-.
-Mi madre.
-Pobrecilla, la matas a trabajar.
-Es que su pavo está delicioso, ya lo verás.
Niall fue a recoger a su familia al aeropuerto, eran las 12 de la mañana y estaban a punto de llegar, yo me había quedado en casa.
Aún no había conocido ni a Maura (la madre de Niall), ni a Bobby (el padre de Niall), ni a Greg (el hermano de Niall). ¿Qué les habría contado Niall de mí? ¿Les caería bien?
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[Narra Sandra]
Me desperté, estaba durmiendo con Niall en la casa de Zayn, en un incómodo sofá, que dolor de espalda. Todo el mundo estaba dormido, menos Paula que estaba viendo la tele, me acerqué a ella.
-Buenos días.
-¿Qué tal?
-Agotada -dije sentandome en el sofá a bomba-.
Ella se rió.
-¿Quieres que te preste algo de ropa? -me preguntó ella-.
-Vale.
Subimos a su habitación, Zayn dormía como un lirón, abrazado a las sábanas.
Paula me dio unos pitillos negros y una camiseta blanca con un corazón rosa que ponía "Truth".
-Me encanta, mañana te lo devuelvo -dije-.
-Eso decías con 14 años y me devolvías la ropa a los dos meses -dijo Paula, yo me reí-.
Bajamos abajo a desayunar, unas galletas de chocolate y un vaso de leche, Niall llegó a la cocina.
-¿Has olido el chocolate, pequeño duende? -dijo Paula riéndo-.
-Sí jeje -dijo quitándome la galleta que iba a coger-.
-Hey! -dije yo-.
Terminamos de desayunar y Niall y yo volvimos a nuestra casa.
-Bienvenida de nuevo, pequeña -dijo él cargando con mis maletas-.
-No soy pequeña... -me acerqué a la tele y la encendí- ¡Bob Esponja!
Niall no paraba de reirse.
-Ya veo que no eres pequeña -dijo con una carcajada-.
-No soy pequeña para lo que quiero, y yo te quiero a ti -dije sonriendo-.
Él se acercó a mí y me besó dulcemente.
-Me apetece darme un paseo por las calles de Londres, echo de menos todo esto, ¿te vienes conmigo? -dije-.
-Se me ha olvidado contártelo, mis padres y mi hermano vienen a celebrar el año nuevo aquí -dijo él-.
-Pues tienes que limpiar -dije mirando alrededor-.
-Lo sé.
-Pues suerte limpiando, me voy a dar un paseo -dije riéndo malvadamente, es decir, haciendo el tonto-.
-Cabrona -murmuró él-.
-Lo he oido, ¡yo también te quiero!
Niall rió y yo me cogí mi cazadora y mi bolso para salir.
Llegué al centro de Londres, estaba al lado del Big Ben, una chica se me acercó.
-Hola -dijo ella-.
-Hola ¿te conozco? -pregunté-.
-No, soy una amiga de Niall, me llamo María.
-Pues, encantada, yo soy Sandra. Iba a ir al Starbucks, ¿vienes conmigo? -dije-.
-Claro, vamos.
Nos sentamos en una mesa con dos Frappuccinos, ¡deliciosos!
-¿Desde cuando conoces a Niall? -dije tomando un sorbo de mi café-.
-Desde el instituto, siempre ha sido mi mejor amigo -dijo ella sonriente-. No le hagas daño, merece la pena.
-Lo sé, estoy muy enamorada de él.
-¿Cuánto tiempo lleváis?
-Nos conocimos en julio, pero pasamos todo el otoño separados, yo soy de España -dije-. El día de Navidad le mandé una carta felicitándole y él me llamó -María asintió bebiendo de su café-. Me reencontré con un exnovio y tenía unas intenciones distintas a las mías, Niall me salvó la vida por decirlo de alguna manera. Vino en Navidad a mi casa de España en helicóptero -dije emitiendo una pequeña risa-, me contó que se había aburrido en casa de sus padres y que tenía miedo por si me pasaba algo.
-Espera, ¿has dicho que celebró la Navidad en casa de sus padres? -dijo ella con el ceño fruncido-.
-Sí, él me dijo eso, ¿por?
-No, por nada -dijo terminándose su café-. Oye, me tengo que ir, podemos quedar otro día.
-Claro, bueno adiós -dije dándola dos besos-.
Yo me quedé en Starbucks terminando mi café.
Después volví a mi casa, con Niall.
-¡Vaya! Que limpio lo has dejado -dije mirando todo-.
-¡Exacto! Sin tu ayuda -dijo Niall-.
-No te enfades -dije avalanzándome sobre él y comiéndole a besos-.
-Es imposible enfadarte contigo -dijo sonriendo-.
-¿Quién va a preparar la cena? -dije-.
-Mi madre.
-Pobrecilla, la matas a trabajar.
-Es que su pavo está delicioso, ya lo verás.
Niall fue a recoger a su familia al aeropuerto, eran las 12 de la mañana y estaban a punto de llegar, yo me había quedado en casa.
Aún no había conocido ni a Maura (la madre de Niall), ni a Bobby (el padre de Niall), ni a Greg (el hermano de Niall). ¿Qué les habría contado Niall de mí? ¿Les caería bien?
sábado, 28 de julio de 2012
Capítulo 38
[Narra Sandra]
Abrí los ojos después de notar que alguien me acariciaba la mejilla.
-Ya hemos llegado a Londres, cariño -me dijo Niall-.
-¿Somos los últimos? -dije ya despierta-.
-No, tranquila, todabía no han abierto las puertas.
-Entonces me vuelvo a dormir -dije haciendo que Niall riera-.
-¿Tanto sueño tienes? -dijo él aún riendo-.
-Estoy vieja -dije con los ojos cerrados-.
-Pues si "vieja" quiere decir que estás preciosa, de acuerdo, estás "vieja".
No aguantaba más, abrí los ojos y le di un beso en los labios, había estado sin él durante demasiado tiempo, sin él y sin sus besos.
Una azafata dijo por megafonía que ya podíamos ir saliendo, Niall me cogió la mano y salimos del avión.
-No olvides que eres mía -me dijo él con una sonrisa, ¡me le comía!-.
Un pequeño grupo de adolescentes se acercaron a nosotros, querían una foto con Niall, yo las hice la foto.
-¡Muchas gracias! -dijeron ellas-.
Cogimos nuestras maletas y nos marchamos en un taxi, tengo amor hacía los taxis de Londres, son muy vintage.
Llegamos y... Un momento, ésta casa es la de Zayn.
-¿Qué hacemos aquí? -pregunté-.
-Están todos en casa de Zayn, para saludar y eso.
-¿Les has contado que hemos vuelto?
-No, se van a alegrar -dijo él dándome un corto beso en los labios-.
Llamamos al timbre, tenían la música altísima, nos abrió Zayn.
-¡¡Hola Nia... ¿¡Habéis vuelto!? -sin dejarnos hablar nos abrazó a los dos-. Venir, que se entere todo el mundo.
Pasamos a su casa, había montada una fiesta, había muchas personas, no sólo nuestros amigos, sino que también había gente que no conocía pero que me presentarían.
-Prestadme la atención -dijo Zayn-. ¡Chicas! ¡Chicos! ¡Louis! -dijo haciendo que todos nos rieramos pero que Louis le lanzara una botella de agua y le persiguiera, todo un espectáculo en sí-. Lo que quería decir es que Niall y Sandra vuelven a estar juntos -dijo finalmente Zayn-.
Niall me cogió de la mano y yo le sonreí, todo el mundo soltó un "Ohhh" Cris y Paula vinieron a recibirme y me dieron un abrazo. Después me di dos besos con los chicos, y también con Danielle y Eleanor.
Eran las 7 de la tarde y había más gente, yo me acerqué a la barra a coger una copa.
[Narra Niall]
Me lo estaba pasando genial, y pensando que nada podría salir mal en la fiesta estaba aún más feliz. Tenía algo de calor, así que me acerqué al jardín a respirar aire puro.
Pero vi a alguien, estaba fumando, que bien ya no tengo aire puro, odio que la gente fume.
Además de fumar parecía que estaba llorando, me acerqué a ella.
-Perdona, ¿qué te pas...
Ella me miró haciendo que no terminara la frase, era María, tenía la cara llena de rimel corrido.
-¿Desde cuando fumas? Nunca has fumado -dije-.
-Lo sé -dijo ella dando otra calada y tosiendo-.
-No puedo verte así -dije y la quité el cigarro pisándolo-. No dejaré que te mates a ti misma.
-Tú ya me has matado -dije ella volviendo a llorar-. ¿Para qué me besas? ¿Soy un segundo plato o qué?
-Mi intención no era hacerte daño -dije séntandome a su lado-.
-Yo nunca había pensado en nosotros como pareja, pero cuando me besaste, me lo imaginé y creo que me entusiasmé demasiado.
-Lo siento mucho, de verdad -dije arrepintiéndome-.
-¿Recibiste mis mensajes? -dijo ella más calmada-.
-Sí... Pero no atreví a contestarte.
-Niall, somos amigos, por favor, no quiero que una situación así arruine nuestra amistad.
-Está bien, yo opino lo mismo, y vuelvo a decir que lo siento -dije con media sonrisa-. Encontrarás a tu chico perfecto.
Nos abrazamos, ella se fue al baño y yo a continuar la fiesta. Vi a Sandra bailando y me acerqué a ella.
-¿A qué no te atreves a bailar encima de la mesa? -la dije-.
-¿Quieres verlo? -dijo ella desafiante-.
Asentí, ella se subió a la mesa y pidió que la pusieran una canción con marcha, Danielle se subió con ella y se pusieron a bailar. Estaban algo pedo, no paraban de reirse.
-¡Niall sube! -gritó ella-.
Enseguida todo el mundo se puso a animarme para que me subiera, acabé aceptando. Nos quedamos Sandra y yo arriba de la mesa, y nos pusieron "I'm sexy and I know it". Empezamos a hacer el tonto, yo bailando fatal y Sandra riéndose a más no poder.
Abrí los ojos después de notar que alguien me acariciaba la mejilla.
-Ya hemos llegado a Londres, cariño -me dijo Niall-.
-¿Somos los últimos? -dije ya despierta-.
-No, tranquila, todabía no han abierto las puertas.
-Entonces me vuelvo a dormir -dije haciendo que Niall riera-.
-¿Tanto sueño tienes? -dijo él aún riendo-.
-Estoy vieja -dije con los ojos cerrados-.
-Pues si "vieja" quiere decir que estás preciosa, de acuerdo, estás "vieja".
No aguantaba más, abrí los ojos y le di un beso en los labios, había estado sin él durante demasiado tiempo, sin él y sin sus besos.
Una azafata dijo por megafonía que ya podíamos ir saliendo, Niall me cogió la mano y salimos del avión.
-No olvides que eres mía -me dijo él con una sonrisa, ¡me le comía!-.
Un pequeño grupo de adolescentes se acercaron a nosotros, querían una foto con Niall, yo las hice la foto.
-¡Muchas gracias! -dijeron ellas-.
Cogimos nuestras maletas y nos marchamos en un taxi, tengo amor hacía los taxis de Londres, son muy vintage.
Llegamos y... Un momento, ésta casa es la de Zayn.
-¿Qué hacemos aquí? -pregunté-.
-Están todos en casa de Zayn, para saludar y eso.
-¿Les has contado que hemos vuelto?
-No, se van a alegrar -dijo él dándome un corto beso en los labios-.
Llamamos al timbre, tenían la música altísima, nos abrió Zayn.
-¡¡Hola Nia... ¿¡Habéis vuelto!? -sin dejarnos hablar nos abrazó a los dos-. Venir, que se entere todo el mundo.
Pasamos a su casa, había montada una fiesta, había muchas personas, no sólo nuestros amigos, sino que también había gente que no conocía pero que me presentarían.
-Prestadme la atención -dijo Zayn-. ¡Chicas! ¡Chicos! ¡Louis! -dijo haciendo que todos nos rieramos pero que Louis le lanzara una botella de agua y le persiguiera, todo un espectáculo en sí-. Lo que quería decir es que Niall y Sandra vuelven a estar juntos -dijo finalmente Zayn-.
Niall me cogió de la mano y yo le sonreí, todo el mundo soltó un "Ohhh" Cris y Paula vinieron a recibirme y me dieron un abrazo. Después me di dos besos con los chicos, y también con Danielle y Eleanor.
Eran las 7 de la tarde y había más gente, yo me acerqué a la barra a coger una copa.
[Narra Niall]
Me lo estaba pasando genial, y pensando que nada podría salir mal en la fiesta estaba aún más feliz. Tenía algo de calor, así que me acerqué al jardín a respirar aire puro.
Pero vi a alguien, estaba fumando, que bien ya no tengo aire puro, odio que la gente fume.
Además de fumar parecía que estaba llorando, me acerqué a ella.
-Perdona, ¿qué te pas...
Ella me miró haciendo que no terminara la frase, era María, tenía la cara llena de rimel corrido.
-¿Desde cuando fumas? Nunca has fumado -dije-.
-Lo sé -dijo ella dando otra calada y tosiendo-.
-No puedo verte así -dije y la quité el cigarro pisándolo-. No dejaré que te mates a ti misma.
-Tú ya me has matado -dije ella volviendo a llorar-. ¿Para qué me besas? ¿Soy un segundo plato o qué?
-Mi intención no era hacerte daño -dije séntandome a su lado-.
-Yo nunca había pensado en nosotros como pareja, pero cuando me besaste, me lo imaginé y creo que me entusiasmé demasiado.
-Lo siento mucho, de verdad -dije arrepintiéndome-.
-¿Recibiste mis mensajes? -dijo ella más calmada-.
-Sí... Pero no atreví a contestarte.
-Niall, somos amigos, por favor, no quiero que una situación así arruine nuestra amistad.
-Está bien, yo opino lo mismo, y vuelvo a decir que lo siento -dije con media sonrisa-. Encontrarás a tu chico perfecto.
Nos abrazamos, ella se fue al baño y yo a continuar la fiesta. Vi a Sandra bailando y me acerqué a ella.
-¿A qué no te atreves a bailar encima de la mesa? -la dije-.
-¿Quieres verlo? -dijo ella desafiante-.
Asentí, ella se subió a la mesa y pidió que la pusieran una canción con marcha, Danielle se subió con ella y se pusieron a bailar. Estaban algo pedo, no paraban de reirse.
-¡Niall sube! -gritó ella-.
Enseguida todo el mundo se puso a animarme para que me subiera, acabé aceptando. Nos quedamos Sandra y yo arriba de la mesa, y nos pusieron "I'm sexy and I know it". Empezamos a hacer el tonto, yo bailando fatal y Sandra riéndose a más no poder.
Capítulo 37
Hola!!! Una cosita, cuando esta novela acabe (dentro de mucho jeje) haré otra :) En otro blog, aquí permanecerá esta historia, y si tenéis alguna idea para el nombre del blog me lo podriáis dejar por comentarios :) Será de otro de los chicos, seguramente Harry, y también quiero saber si os gustaría leerla y esas cosas jajaj :-) Espero que os guste el capítulo de hoy. Love!
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[Narra Niall]
Nos dormimos, al día siguiente habíamos decidido ir al cine.
-Venga dormilón -dijo Sandra lanzándome un cojín y despertándome-.
-¿Eing? ¿Y mi pizza?
-¿Estabas soñando con Nandos?
-No... Bueno, quizás un poquito -dije, Sandra rió-.
-Anda, tontorrón, venga que llegamos tarde a la peli -dijo Sandra-.
Me levanté de la cama y me volví a poner la misma ropa, no tenía ropa mía. Fui a desayunar a la cocina, Sandra había hecho unas tostadas.
-¿Vas a llevar siempre la misma ropa? -preguntó ella riendo-.
-Me tendrás que comprar ropa nueva -dije-.
-Hay algo de ropa que te puede valer en los primeros cajones de mi cómoda -dijo ella sonriente-.
Fui a su habitación y cómo me dijo ella había camisetas que no eran de la talla de Sandra, cogí una negra de los Ramones.
-¿Qué haces con esta ropa? -pregunté divertido-.
-Me gusta estar en casa con solo una camiseta, así que la uso de vestido -dijo riendo y dando un sorbo de su café-.
-Ya decía yo que olía mucho a tía -dije haciendo que riera-.
Desayunamos y llegamos al centro comercial,más exactamente a las salas de cine, vimos la película, se trataba de Titanic, y en 3D, era una de mis películas favoritas, la había visto unas 30 veces... Soy un chico y ¿qué? Me encanta esta peli.
Al final de la peli vi a Sandra llorando.
-¿Estás bien? -pregunté muy bajito-.
Ella no contestó, se acurrucó entre mis brazos, mientras yo la acariciaba su pelo rizado que la llegaba hasta el final de su espalda.
-Tranquila, estoy aquí -dije mientras la daba un beso en el pelo-.
Terminó la película y salimos del cine cogidos de la mano.
-Lo siento por lo de antes -dijo ella sonriente, no parecía que hace unos momentos hubiera llorado-.
-No te disculpes.
-¿Vamos a comprarte un par de camisetas? -preguntó ella-.
-Claro, venga.
Entramos en Hollister, la tienda favorita de Sandra, a mí también me gustaba mucho aquella ropa. Cogió dos camisetas, una de cuadros y una sudadera sin capucha, esta chica tenía mucho estilo.
-¿Pasas conmigo a probarmelo? -dije-.
-Vale -dijo ella con una sonrisa enorme-.
Entramos en el probador, me quité la camiseta que llevaba y me puse por encima la camisa de cuadros. Sandra me abrochó los botones como si de un niño pequeño me tratara, nos reimos. Me fui a probar la sudadera y cuando me di cuenta Sandra se estaba quitando su camiseta y cogiendo mi camisa de cuadros.
-¿Qué tal? -dijo ella poniendo morritos sexys-.
-Te queda fatal -dije entre risas-.
-Mientes fatal, dame un beso.
-Vale, cumpliré tu deseo -dije acercándome-.
-No es un deseo, es una orden -dijo ella sonriendo-.
Pagamos y nos fuimos a su casa a guardar las últimas cosas, dentro de dos días nos íbamos a Londres. Terminamos de guardar las últimas cosas en la maleta y nos sentamos agotados en el sofá.
-Oye, antes llamó una tal María preguntando por ti. La dije que luego la llamarías -me dijo Sandra-.
-¿María? No conozco a ninguna, se habrá confundido -dije mintiendo-.
Pasamos los dos días entre mimos y besos, recibí dos mensajes de María en mi móvil, pero no los respondí.
"Llamame cuando puedas :)", "Necesito hablar contigo, podríamos quedar en Starbucks, besos".
Nos montamos en el avión, por suerte nuestros asientos estaban juntos.
Sandra se puso sus cascos y se quedó dormida, yo cogí un cuaderno y un lápiz que estaban en su bolso porque me aburría, dibujaría algún muñeco, pero el cuaderno estaba casi lleno, abrí la primera página, había una especie de poesía:
"Tus ojos me miraron,
esos ojos tuyos azules claros.
Tu dulzura de sonrisa,
le encanta a cualquier chica.
Yo no sé si te quiero demasiado,
o te odio por no estar a mi lado."
¿Se refería a mí? Seguí viendo algunas cosas, había dibujos de personas que no conocía, también había algunos paisajes que creo que eran de Madrid, ya había visto casi media libreta, había una casa dibujada con una valla en un bonito paisaje; pasé la página y ahí estaba yo, dibujado por ella, siguiente página, vuelvo a salir, sigo saliendo, en una página únicamente aparecen mis ojos, dibujados a color, ¿qué quería decir todo esto? ¿Tanto me había echado de menos? La verdad es que yo a ella mucho, ahora la veo durmiendo y parece feliz, como si todo fuera a la perfección... Soy tonto, intenté olvidarla con María y creo que se ha enamorado de mí, antes de subir al avión recibí un tercer mensaje de ella: "Hola otra vez! De verdad que necesito hablar contigo, cuando me besaste sentí un sentimiento que no había tenido nunca hacía a ti... Te quiero"
Y ¿qué hago yo ahora? Ella es mi amiga y no la quiero ofender ni nada, pero es que estoy enamorado de Sandra.
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[Narra Niall]
Nos dormimos, al día siguiente habíamos decidido ir al cine.
-Venga dormilón -dijo Sandra lanzándome un cojín y despertándome-.
-¿Eing? ¿Y mi pizza?
-¿Estabas soñando con Nandos?
-No... Bueno, quizás un poquito -dije, Sandra rió-.
-Anda, tontorrón, venga que llegamos tarde a la peli -dijo Sandra-.
Me levanté de la cama y me volví a poner la misma ropa, no tenía ropa mía. Fui a desayunar a la cocina, Sandra había hecho unas tostadas.
-¿Vas a llevar siempre la misma ropa? -preguntó ella riendo-.
-Me tendrás que comprar ropa nueva -dije-.
-Hay algo de ropa que te puede valer en los primeros cajones de mi cómoda -dijo ella sonriente-.
Fui a su habitación y cómo me dijo ella había camisetas que no eran de la talla de Sandra, cogí una negra de los Ramones.
-¿Qué haces con esta ropa? -pregunté divertido-.
-Me gusta estar en casa con solo una camiseta, así que la uso de vestido -dijo riendo y dando un sorbo de su café-.
-Ya decía yo que olía mucho a tía -dije haciendo que riera-.
Desayunamos y llegamos al centro comercial,más exactamente a las salas de cine, vimos la película, se trataba de Titanic, y en 3D, era una de mis películas favoritas, la había visto unas 30 veces... Soy un chico y ¿qué? Me encanta esta peli.
Al final de la peli vi a Sandra llorando.
-¿Estás bien? -pregunté muy bajito-.
Ella no contestó, se acurrucó entre mis brazos, mientras yo la acariciaba su pelo rizado que la llegaba hasta el final de su espalda.
-Tranquila, estoy aquí -dije mientras la daba un beso en el pelo-.
Terminó la película y salimos del cine cogidos de la mano.
-Lo siento por lo de antes -dijo ella sonriente, no parecía que hace unos momentos hubiera llorado-.
-No te disculpes.
-¿Vamos a comprarte un par de camisetas? -preguntó ella-.
-Claro, venga.
Entramos en Hollister, la tienda favorita de Sandra, a mí también me gustaba mucho aquella ropa. Cogió dos camisetas, una de cuadros y una sudadera sin capucha, esta chica tenía mucho estilo.
-¿Pasas conmigo a probarmelo? -dije-.
-Vale -dijo ella con una sonrisa enorme-.
Entramos en el probador, me quité la camiseta que llevaba y me puse por encima la camisa de cuadros. Sandra me abrochó los botones como si de un niño pequeño me tratara, nos reimos. Me fui a probar la sudadera y cuando me di cuenta Sandra se estaba quitando su camiseta y cogiendo mi camisa de cuadros.
-¿Qué tal? -dijo ella poniendo morritos sexys-.
-Te queda fatal -dije entre risas-.
-Mientes fatal, dame un beso.
-Vale, cumpliré tu deseo -dije acercándome-.
-No es un deseo, es una orden -dijo ella sonriendo-.
Pagamos y nos fuimos a su casa a guardar las últimas cosas, dentro de dos días nos íbamos a Londres. Terminamos de guardar las últimas cosas en la maleta y nos sentamos agotados en el sofá.
-Oye, antes llamó una tal María preguntando por ti. La dije que luego la llamarías -me dijo Sandra-.
-¿María? No conozco a ninguna, se habrá confundido -dije mintiendo-.
Pasamos los dos días entre mimos y besos, recibí dos mensajes de María en mi móvil, pero no los respondí.
"Llamame cuando puedas :)", "Necesito hablar contigo, podríamos quedar en Starbucks, besos".
Nos montamos en el avión, por suerte nuestros asientos estaban juntos.
Sandra se puso sus cascos y se quedó dormida, yo cogí un cuaderno y un lápiz que estaban en su bolso porque me aburría, dibujaría algún muñeco, pero el cuaderno estaba casi lleno, abrí la primera página, había una especie de poesía:
"Tus ojos me miraron,
esos ojos tuyos azules claros.
Tu dulzura de sonrisa,
le encanta a cualquier chica.
Yo no sé si te quiero demasiado,
o te odio por no estar a mi lado."
¿Se refería a mí? Seguí viendo algunas cosas, había dibujos de personas que no conocía, también había algunos paisajes que creo que eran de Madrid, ya había visto casi media libreta, había una casa dibujada con una valla en un bonito paisaje; pasé la página y ahí estaba yo, dibujado por ella, siguiente página, vuelvo a salir, sigo saliendo, en una página únicamente aparecen mis ojos, dibujados a color, ¿qué quería decir todo esto? ¿Tanto me había echado de menos? La verdad es que yo a ella mucho, ahora la veo durmiendo y parece feliz, como si todo fuera a la perfección... Soy tonto, intenté olvidarla con María y creo que se ha enamorado de mí, antes de subir al avión recibí un tercer mensaje de ella: "Hola otra vez! De verdad que necesito hablar contigo, cuando me besaste sentí un sentimiento que no había tenido nunca hacía a ti... Te quiero"
Y ¿qué hago yo ahora? Ella es mi amiga y no la quiero ofender ni nada, pero es que estoy enamorado de Sandra.
jueves, 26 de julio de 2012
Capítulo 36
He vuelto!!!!!!!! Y por fin os traigo el video de Niall, sorry por no ponerlo antes ;P Está al final del capítulo, besos!!! Creo que os va a gustar bastante el capítulo.
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[Narra Niall]
Aparqué y ayudé a Sandra a salir del coche.
Entramos en su casa y encontramos el cuerpo de Yon, aún respiraba pero no sabíamos qué hacer con él.
-¿Y si lo denunciamos? -dijo Sandra-
-Son las 5 y media de la mañana -dije-.
-Pues le dejamos en la habitación de invitados, pero le cerramos a llave.
-Vale... Y una botella de agua por si se despierta.
Le llevé arrastrandole hasta la habitación de invitados.
-Pufff, cuánto pesa, ¿me puedes decir dónde encontrar una manta?
-¿Para qué quieres una manta? -me preguntó Sandra-.
-Hace frío.
-Pero en la cama hay sábanas y manta -dijo ella-.
-No entiendo -dije confundido-.
-Oh venga vamos, no te voy a dejar dormir en el sofá.
-¿Qué? No, a mí me da igual, parece un sofá cómodo.
-Mi cama es de dos plazas, venga vamos -me dijo ella cogiéndome de la mano, no me lo esperaba, todo esto es demasiado para mí-.
-Gracias -dije-.
Nos tumbamos en la cama, bastante separados, tapados por la misma manta.
-¿Puedes dormir? -me preguntó ella-.
-No... -dije girando mi cabeza- ¿Qué tal por la universidad?
-Bien, he hecho bastantes amigos... ¿Y tú por Londres?
-Nada especial...
-No puede haber nada especial tratándose de Londres. Bueno, se te ha fastidiado la noche de Navidad por mi culpa ¿no?
-La verdad esque la cena ha sido bastante aburrida...
-Sandra -dije, lo que hizo que ella girara la cabeza- ¿por qué tienes una camiseta mía? -pregunté curioso-
No obtuve respuesta suya, volvió a girar la cabeza. Acto seguido se levantó y entró al baño. Había silencio absoluto hasta que escuché sus sollozos... Me levanté y di dos golpes a la puerta sin abrirla.
-Sandra, ¿estás bien?
Ella abrió la puerta, tenía lágrimas en los ojos, negó con la cabeza.
-Vamos a dormir -dije ofreciéndola la mano-.
Se enganchó a mi brazo, se paró en seco separándose de mí y se metió entre mis brazos, un abrazo que hacía meses que no sentía.
Nos tumbamos en la cama y nos dormimos.
Unos rayos de Sol entraron por la ventana, haciendo que poco a poco abriera los ojos, ¿qué ocurriría aquel día?
Me levanté de la cama, Sandra no estaba allí, estaba en la sala de estar hablando desde su móvil, no la interrumpí pero sí oí lo que dijo.
-Ya, ya, lo sé, le he intentado olvidar pero ¡no puedo! Le sigo queriendo, bueno luego te llamo, adiós.
Miles, ¿qué digo? Millones de pensamiento llegaron a mi cabeza, ¿lo que he oído era verdad? A lo mejor no se refería a mí, al rato de haber colgado hice como si me hubiera despertado para que ella no pensara que la había escuchado.
-Buenos días -dije-.
-Hola -dijo ella acomodándose el pelo-.
-¿A dónde tienes que ir? Estás muy guapa.
-Gracias, pues no había pensado ir a ninguna parte.
-Pues ahora ya tienes planes, -dije sonriendo-.
[Narra Sandra]
Durante todo este tiempo he podido pensar y al tener casa propia he tenido más tranquilidad y tiempo para mí misma. No fue fácil lo que ocurrió entre Niall y yo, yo quiero que él siga triunfando junto a One Direction y cuando tienes una relación todo, absolutamente todo, se complica.
-Y ¿de qué planes se trata? -pregunté-
-Es una sorpresa.
-Si tú no conoces España -dije riéndome-.
-Pero tengo a una guía.
Nos montamos en mi coche, se lo conté, me había sacado el carnet y comprado un coche de segunda mano.
Llegamos al centro de Madrid, pareciamos dos turistas como otros cualquiera.
Nos sacamos fotos, y comimos en un restaurante, se nos paso el día entero, eran las 8 de latarde y ya había anochecido, las luces estaban encendidas, dando un toque muy navideño. Llegamos junto al gigante árbol de Navidad, había un grupo de músicos que cantaban alegres canciones navideñas.
-Gracias por hacerme pasar este día tan maravilloso -dijo Niall-.
-Nunca habíamos pasado una Navidad juntos.
Mierda, mierda, mierda, eso no debí decirlo, eso parece cosa de novios... ¿En qué estaría pensando?
Unas campanas sonaron, la banda cantaría otra canción, esta vez parecía una bastante tranquila, Niall y yo nos miramos. Un Papá Noél felicitaba a todo el mundo con algunas cosas que vendía.
-¿Una flor para tu novia? -preguntó el Papá Noél-.
-Te pregunta si quieres comprar una flor -le traducí-.
Sacó dinero del bolsillo dándoselo al Papá Noél y cogiendo la rosa.
-Una rosa para otra rosa -dijo dándomela-.
-Gracias -dije sonriente mientras la olía-.
-¿Sabes que la gente se besa debajo del muerdago? -me preguntó hablando bajito-.
Miré hacía arriba, un muerdago cubría nuestras cabezas, nuestros ojos se miraban mostrándose la verdad que sentiamos el uno por el otro. Nos juntamos cada vez más, podiendo apreciar la respiración del otro, nuestras bocas se rozaron, acercándose más, hasta conectar con la otra persona.
Nuestros ojos permanecían cerrados disfrutando del momento.
-Te he echado de menos -le dije mirándole con los ojos brillantes-.
-¿Esto es una segunda oportunidad para ambos?
-Creo que sí, quizás debemos volver a intentarlo.
Nos volvimos a juntar en otro beso, decidimos volver a mi casa.
Abrimos la habitación de invitados, Yon no estaba y la ventana estaba abierta, se habría ido, quizás ya no volviera a por más.
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[Narra Niall]
Aparqué y ayudé a Sandra a salir del coche.
Entramos en su casa y encontramos el cuerpo de Yon, aún respiraba pero no sabíamos qué hacer con él.
-¿Y si lo denunciamos? -dijo Sandra-
-Son las 5 y media de la mañana -dije-.
-Pues le dejamos en la habitación de invitados, pero le cerramos a llave.
-Vale... Y una botella de agua por si se despierta.
Le llevé arrastrandole hasta la habitación de invitados.
-Pufff, cuánto pesa, ¿me puedes decir dónde encontrar una manta?
-¿Para qué quieres una manta? -me preguntó Sandra-.
-Hace frío.
-Pero en la cama hay sábanas y manta -dijo ella-.
-No entiendo -dije confundido-.
-Oh venga vamos, no te voy a dejar dormir en el sofá.
-¿Qué? No, a mí me da igual, parece un sofá cómodo.
-Mi cama es de dos plazas, venga vamos -me dijo ella cogiéndome de la mano, no me lo esperaba, todo esto es demasiado para mí-.
-Gracias -dije-.
Nos tumbamos en la cama, bastante separados, tapados por la misma manta.
-¿Puedes dormir? -me preguntó ella-.
-No... -dije girando mi cabeza- ¿Qué tal por la universidad?
-Bien, he hecho bastantes amigos... ¿Y tú por Londres?
-Nada especial...
-No puede haber nada especial tratándose de Londres. Bueno, se te ha fastidiado la noche de Navidad por mi culpa ¿no?
-La verdad esque la cena ha sido bastante aburrida...
-Sandra -dije, lo que hizo que ella girara la cabeza- ¿por qué tienes una camiseta mía? -pregunté curioso-
No obtuve respuesta suya, volvió a girar la cabeza. Acto seguido se levantó y entró al baño. Había silencio absoluto hasta que escuché sus sollozos... Me levanté y di dos golpes a la puerta sin abrirla.
-Sandra, ¿estás bien?
Ella abrió la puerta, tenía lágrimas en los ojos, negó con la cabeza.
-Vamos a dormir -dije ofreciéndola la mano-.
Se enganchó a mi brazo, se paró en seco separándose de mí y se metió entre mis brazos, un abrazo que hacía meses que no sentía.
Nos tumbamos en la cama y nos dormimos.
Unos rayos de Sol entraron por la ventana, haciendo que poco a poco abriera los ojos, ¿qué ocurriría aquel día?
Me levanté de la cama, Sandra no estaba allí, estaba en la sala de estar hablando desde su móvil, no la interrumpí pero sí oí lo que dijo.
-Ya, ya, lo sé, le he intentado olvidar pero ¡no puedo! Le sigo queriendo, bueno luego te llamo, adiós.
Miles, ¿qué digo? Millones de pensamiento llegaron a mi cabeza, ¿lo que he oído era verdad? A lo mejor no se refería a mí, al rato de haber colgado hice como si me hubiera despertado para que ella no pensara que la había escuchado.
-Buenos días -dije-.
-Hola -dijo ella acomodándose el pelo-.
-¿A dónde tienes que ir? Estás muy guapa.
-Gracias, pues no había pensado ir a ninguna parte.
-Pues ahora ya tienes planes, -dije sonriendo-.
[Narra Sandra]
Durante todo este tiempo he podido pensar y al tener casa propia he tenido más tranquilidad y tiempo para mí misma. No fue fácil lo que ocurrió entre Niall y yo, yo quiero que él siga triunfando junto a One Direction y cuando tienes una relación todo, absolutamente todo, se complica.
-Y ¿de qué planes se trata? -pregunté-
-Es una sorpresa.
-Si tú no conoces España -dije riéndome-.
-Pero tengo a una guía.
Nos montamos en mi coche, se lo conté, me había sacado el carnet y comprado un coche de segunda mano.
Llegamos al centro de Madrid, pareciamos dos turistas como otros cualquiera.
Nos sacamos fotos, y comimos en un restaurante, se nos paso el día entero, eran las 8 de latarde y ya había anochecido, las luces estaban encendidas, dando un toque muy navideño. Llegamos junto al gigante árbol de Navidad, había un grupo de músicos que cantaban alegres canciones navideñas.
-Gracias por hacerme pasar este día tan maravilloso -dijo Niall-.
-Nunca habíamos pasado una Navidad juntos.
Mierda, mierda, mierda, eso no debí decirlo, eso parece cosa de novios... ¿En qué estaría pensando?
Unas campanas sonaron, la banda cantaría otra canción, esta vez parecía una bastante tranquila, Niall y yo nos miramos. Un Papá Noél felicitaba a todo el mundo con algunas cosas que vendía.
-¿Una flor para tu novia? -preguntó el Papá Noél-.
-Te pregunta si quieres comprar una flor -le traducí-.
Sacó dinero del bolsillo dándoselo al Papá Noél y cogiendo la rosa.
-Una rosa para otra rosa -dijo dándomela-.
-Gracias -dije sonriente mientras la olía-.
-¿Sabes que la gente se besa debajo del muerdago? -me preguntó hablando bajito-.
Miré hacía arriba, un muerdago cubría nuestras cabezas, nuestros ojos se miraban mostrándose la verdad que sentiamos el uno por el otro. Nos juntamos cada vez más, podiendo apreciar la respiración del otro, nuestras bocas se rozaron, acercándose más, hasta conectar con la otra persona.
Nuestros ojos permanecían cerrados disfrutando del momento.
-Te he echado de menos -le dije mirándole con los ojos brillantes-.
-¿Esto es una segunda oportunidad para ambos?
-Creo que sí, quizás debemos volver a intentarlo.
Nos volvimos a juntar en otro beso, decidimos volver a mi casa.
Abrimos la habitación de invitados, Yon no estaba y la ventana estaba abierta, se habría ido, quizás ya no volviera a por más.
lunes, 23 de julio de 2012
Capítulo 35
Hola! Ya que hoy es el segundo aniversario de nuestros niños hoy toca segundo capítulo en un día :) Sé que siempre os dejo con mucha intriga jijijiji
Orgullosa de ser Directioner y de nuestros chicos que siempre están FOREVER YOUNG ;P jaja
Y siento no contestaroa a vuestros comentarios, si queréis hablarme de algo en concreto enviarme un mensaje a liveyourdreamsallthetime@gmail.com os contestaré ;) Besazos!
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[Narra Sandra]
Estaba en el suelo y Yon parecía estar demasiado borracho
-Quítate el vestido.
-No.
-Quitátelo ya.
-No.
Se avalanzó sobre mí, me rompió el vestido en dos dejándome desnuda, únicamente con la ropa interior.
-Para por favor -le dije llorando-.
Él cogió la escobilla del vater y me dio en el tobillo, no le vi, me dolía mucho, a penas podía moverme.
*Pum, pum, pum*
Alguien estaba dando golpes en la puerta.
-¡Sandra! ¡Sandra! -alguien gritaba desde afuera pero no sabía quién era-.
-Vaya, vaya, vaya, ¿han venido a salvarte?
Yon se dirigió a la puerta, dejándome encerrada en el baño y cogiendo mi vestido roto.
Me junté a la puerta para poder escuchar qué decían.
-Hola, mira que bonito el vestido de Sandra.
-¿Qué la has hecho? -¡¡era Niall!!-.
-Me vas a ahogar -dijo Yon casi sin poder hablar-.
-Es lo que intento -se escuchó un fuerte golpe-.
-Ahhhhh -expresó Yon con un grito de dolor-.
-Niall, estoy aquí -dije dando golpes en la puerta del baño y llorando-.
-Sandra ¿estás bien? -dijo desde el otro lado de la puerta-.
-Me ha roto el tobillo.
Niall pudo abrir la puerta de una patada, su cara fue un poema al verme desnuda, con un charco de sangre en el pie y llorando a más no poder.
Se agachó hasta donde estaba y me cogió en brazos.
Yo seguía llorando, abracé más fuerte a Niall, vi a Yon inconsciente en el suelo y con una mancha de sangre en el suelo.
-¿Cómo has venido hasta aquí tan rápido? -dije entre sollozos-
-Nunca confié en él, decidí venir, un amigo tiene un helicóptero y me ha traido.
-Gracias -dije abrazándole más fuerte-.
-Vamos al hospital.
-Traeme ropa por favor.
-Vale, espera aquí.
-No pensaba moverme -dije irónica-.
[Narra Niall]
Llegué a su habitación, su casa era nueva pero la encontré, pasé, había una cama de dos plazas,
Abrí su armario, había un montón de ropa, pero lo que jamás imaginé encontrarme era una camiseta mía. No importa qué camiseta era pero la cuestión es que ella la tenía. Le cogí unos vaqueros y una camiseta cualquiera.
Antes de salir de su habitación vi su mesilla. Aún conservaba el albúm de fotos que la regalé, lo cogí y un papel cayó de su interior.
Era el papel que le iba a dar antes de que se fuera, por alguna razón ella lo encontró...
Bajé y le di la ropa.
-Muchas gracias Niall –me dijo Sandra-.
-No importa, ahora vamos al hospital.
-¿Me apoyo en ti?
Negué con la cabeza, me miró extrañada y acto seguido la cogí en brazos. Se rió, por fin algo sale bien este día.
La puse en el asiento de adelante, de copiloto, llegamos al hospital. Estuvimos esperando un rato hasta que un médico nos dijo que pasáramos. La miró, la curó y la puso una venda. Por lo visto tenía un corte bastante grande y se había infectado. Yo me quedé en la misma habitación pero sentado en una silla, no podía pensar en otra cosa que no fuera ella.
Si... Si no hubiera llegado a su casa a tiempo no me quiero imaginar que hubiera pasado... Si no me hubiera mandado una carta no estaría con ella pues yo no la habría mandado el mensaje... Si sólo fuera una amiga no la tendría en mi pensamiento cada segundo de mi vida...
He intentado olvidarla... Sin conseguirlo... No puedo olvidarme de ella.
Si no la hubiera conocido, si no me hubiera abrazado en aquel hotel de Londres haciendo que mi corazón se acelerara y que la mirara con otros ojos.
Una lágrima cayó de mi mejilla... Besé a María, es preciosa no lo niego, la conozco de toda la vida, pero hay un problema... Sigo amando a Sandra.
La llevo mirando todo el rato, sonríe al doctor, gira la cabeza, me mira, también sonríe; no sé como lo hace, sonríe a pesar de los problemas, haciendo que parezca que todo va a la perfección mientras que yo me muero por dentro al pensar que no la puedo besar, no puedo sentir sus labios y los necesito tanto.
Salimos del hospital, conduje hasta su casa.
No puse la radio, la conversación que manteníamos era todo lo que querían oír mis oídos, su voz, lo que tanto necesitaba.
Orgullosa de ser Directioner y de nuestros chicos que siempre están FOREVER YOUNG ;P jaja
Y siento no contestaroa a vuestros comentarios, si queréis hablarme de algo en concreto enviarme un mensaje a liveyourdreamsallthetime@gmail.com os contestaré ;) Besazos!
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[Narra Sandra]
Estaba en el suelo y Yon parecía estar demasiado borracho
-Quítate el vestido.
-No.
-Quitátelo ya.
-No.
Se avalanzó sobre mí, me rompió el vestido en dos dejándome desnuda, únicamente con la ropa interior.
-Para por favor -le dije llorando-.
Él cogió la escobilla del vater y me dio en el tobillo, no le vi, me dolía mucho, a penas podía moverme.
*Pum, pum, pum*
Alguien estaba dando golpes en la puerta.
-¡Sandra! ¡Sandra! -alguien gritaba desde afuera pero no sabía quién era-.
-Vaya, vaya, vaya, ¿han venido a salvarte?
Yon se dirigió a la puerta, dejándome encerrada en el baño y cogiendo mi vestido roto.
Me junté a la puerta para poder escuchar qué decían.
-Hola, mira que bonito el vestido de Sandra.
-¿Qué la has hecho? -¡¡era Niall!!-.
-Me vas a ahogar -dijo Yon casi sin poder hablar-.
-Es lo que intento -se escuchó un fuerte golpe-.
-Ahhhhh -expresó Yon con un grito de dolor-.
-Niall, estoy aquí -dije dando golpes en la puerta del baño y llorando-.
-Sandra ¿estás bien? -dijo desde el otro lado de la puerta-.
-Me ha roto el tobillo.
Niall pudo abrir la puerta de una patada, su cara fue un poema al verme desnuda, con un charco de sangre en el pie y llorando a más no poder.
Se agachó hasta donde estaba y me cogió en brazos.
Yo seguía llorando, abracé más fuerte a Niall, vi a Yon inconsciente en el suelo y con una mancha de sangre en el suelo.
-¿Cómo has venido hasta aquí tan rápido? -dije entre sollozos-
-Nunca confié en él, decidí venir, un amigo tiene un helicóptero y me ha traido.
-Gracias -dije abrazándole más fuerte-.
-Vamos al hospital.
-Traeme ropa por favor.
-Vale, espera aquí.
-No pensaba moverme -dije irónica-.
[Narra Niall]
Llegué a su habitación, su casa era nueva pero la encontré, pasé, había una cama de dos plazas,
Abrí su armario, había un montón de ropa, pero lo que jamás imaginé encontrarme era una camiseta mía. No importa qué camiseta era pero la cuestión es que ella la tenía. Le cogí unos vaqueros y una camiseta cualquiera.
Antes de salir de su habitación vi su mesilla. Aún conservaba el albúm de fotos que la regalé, lo cogí y un papel cayó de su interior.
Era el papel que le iba a dar antes de que se fuera, por alguna razón ella lo encontró...
Bajé y le di la ropa.
-Muchas gracias Niall –me dijo Sandra-.
-No importa, ahora vamos al hospital.
-¿Me apoyo en ti?
Negué con la cabeza, me miró extrañada y acto seguido la cogí en brazos. Se rió, por fin algo sale bien este día.
La puse en el asiento de adelante, de copiloto, llegamos al hospital. Estuvimos esperando un rato hasta que un médico nos dijo que pasáramos. La miró, la curó y la puso una venda. Por lo visto tenía un corte bastante grande y se había infectado. Yo me quedé en la misma habitación pero sentado en una silla, no podía pensar en otra cosa que no fuera ella.
Si... Si no hubiera llegado a su casa a tiempo no me quiero imaginar que hubiera pasado... Si no me hubiera mandado una carta no estaría con ella pues yo no la habría mandado el mensaje... Si sólo fuera una amiga no la tendría en mi pensamiento cada segundo de mi vida...
He intentado olvidarla... Sin conseguirlo... No puedo olvidarme de ella.
Si no la hubiera conocido, si no me hubiera abrazado en aquel hotel de Londres haciendo que mi corazón se acelerara y que la mirara con otros ojos.
Una lágrima cayó de mi mejilla... Besé a María, es preciosa no lo niego, la conozco de toda la vida, pero hay un problema... Sigo amando a Sandra.
La llevo mirando todo el rato, sonríe al doctor, gira la cabeza, me mira, también sonríe; no sé como lo hace, sonríe a pesar de los problemas, haciendo que parezca que todo va a la perfección mientras que yo me muero por dentro al pensar que no la puedo besar, no puedo sentir sus labios y los necesito tanto.
Salimos del hospital, conduje hasta su casa.
No puse la radio, la conversación que manteníamos era todo lo que querían oír mis oídos, su voz, lo que tanto necesitaba.
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